23 de julio de 2025

¿Cuál debe ser la presión de sus llantas, y por qué revisarla más seguido en un EV?

La presión ideal cambia con la temperatura, y en un vehículo eléctrico el peso adicional de la batería la vuelve todavía más importante. Cómo revisarla bien, en 6 pasos.

La presión de las llantas es uno de los factores que más influye en una conducción segura y eficiente. El aire dentro de la llanta es sensible a los cambios de temperatura — por eso no basta con revisarla una vez y olvidarse, sobre todo si su vehículo se expone a temperaturas distintas durante el día.

¿Por qué esto importa más en un vehículo eléctrico?

El peso adicional de la batería exige más de cada llanta — una presión incorrecta no solo afecta el manejo, también reduce la autonomía real que obtiene de cada carga.

¿Cuál es la presión correcta?

La presión ideal varía según cada vehículo — lo más preciso es siempre consultar la especificación del fabricante (suele estar en una etiqueta dentro de la puerta del conductor, o en el manual). Como referencia general:

  • La presión recomendada para la mayoría de vehículos está entre 30 y 35 psi (aproximadamente 2.1 a 2.4 kg/cm²).

  • La temperatura de referencia estándar es 20°C — a esa temperatura, la presión debería estar en su punto ideal.

  • Por cada aumento de temperatura de aproximadamente 5.5°C, la presión sube cerca de 1 psi.

Con temperaturas altas, el aire dentro de la llanta se expande y puede producirse un inflado excesivo — en casos extremos, hasta un reventón. Por eso siempre se recomienda ajustar la presión con la llanta fría, nunca justo después de manejar, ya que los fabricantes indican la presión pensando en esa condición. La ETRTO (Organización Técnica Europea de Llantas) señala que la presión en caliente puede superar hasta un 20% a la de una llanta fría — y que nunca debe ajustarse una llanta caliente a la presión recomendada para llantas frías.

Cómo revisar la presión en casa

  1. Asegúrese de que la llanta esté fría (sin haber manejado en las últimas 3 horas).

  2. Confirme la medida ideal indicada por el fabricante para su modelo.

  3. Consiga un manómetro, retire el tapón de la válvula y colóquelo sobre el vástago.

  4. Presione hasta escuchar el silbido del aire saliendo, y compare la lectura con la recomendada.

  5. Si está alta, deje salir aire; si está baja, agregue — siempre en pequeñas cantidades, revisando varias veces.

  6. Revise las 4 llantas, no solo una — una diferencia de presión entre ellas también puede afectar el manejo.

Si revisa la presión en una gasolinera, tenga en cuenta que la llanta probablemente no esté del todo fría — ajuste su expectativa en consecuencia.

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